October 25, 2021

Teresa Rodríguez pagó con fondos del Parlamento el alojamiento de sus diputados, pese a que ya reciben dietas para ello

Teresa Rodríguez pagó en 2020 con fondos de su grupo parlamentario el alquiler de dos pisos en Sevilla donde se alojaban varios diputados, pese a que la Cámara autonómica ya abona dietas individuales a todos los parlamentarios para cubrir ese tipo de gastos. Un informe de la Intervención General ha declarado no subvencionable esos alquileres y la Mesa del Parlamento le ha pedido al grupo Adelante Andalucía (ahora Unidas Podemos por Andalucía) la devolución de 19.287, 01 euros utilizados indebidamente.

El informe de los interventores fiscaliza los gastos de los grupos parlamentarios de la Cámara andaluza en el año 2020, siendo todavía Teresa Rodríguez presidenta de Adelante Andalucía, la confluencia de partidos con la que la ex dirigente de Podemos concurrió a las elecciones autonómicas de diciembre de 2018. Y los auditores concluyen que es incompatible que los diputados cobren dietas para el desempeño de la actividad parlamentaria y, por otro lado, pretendan dedicar parte de la subvención que recibe el grupo al pago de su alojamiento. Se trata del mismo concepto cobrado por dos veces, precisamente por parte de un grupo de diputados, el que entonces presidía Teresa Rodríguez, que ha criticado muy activamente el cobro de dietas como un “privilegio” de la clase política, reclamando reiteradamente su eliminación en aquellos meses que ni siquiera hay actividad en la Cámara.

Los interventores recuerdan que las indemnizaciones por el ejercicio de la actividad parlamentaria se devengan todos los meses del año y las cantidades se establecen en función de la distancia de la residencia del diputado hasta la sede parlamentaria. “En definitiva, los gastos de alquiler de una vivienda para alojamiento de los diputados que forman el grupo (ya se trate de un uso eventual o no de la vivienda) y los gastos de suministro (electricidad, gas) o limpieza, podrían incurrir en supuestos de incompatibilidad“.

En concreto, los gastos que el grupo pagó con la subvención son los correspondientes al alquiler de dos pisos en Sevilla de julio a diciembre de 2020 por valor de 16.185,12 euros; más los suministros (gas y electricidad), por un total de 1.609,09 euros; e incluso también la limpieza de la vivienda, por un importe de 2.032,80 euros.

Se imputó también los gastos de un local en Huelva que, finalmente se han dado por buenos porque el local se destina a oficina parlamentaria.

Fuentes cercanas a los diputados no adscritos, entre los que se encuentra actualmente Teresa Rodríguez tras ser expulsada de Adelante Andalucía, explican que en esas dos viviendas se alojaban ocho diputados. Y el objeto de compartir alojamiento no era otro que abaratar el coste del mismo. Sin embargo, no explican por qué no se hacía frente a ese coste con las indemnizaciones que cada diputado cobra por asistir a las actividades del Parlamento.

En cualquier caso, recuerdan que “los diputados y diputadas no adscritos han sido siempre muy escrupulosos con la cuestión de los privilegios y el uso del dinero público”. “Siempre han defendido la necesidad de justificar todos los gastos y también la conveniencia de reducirlos”. Para ajustar ese gasto, explican, se alquilaron dos viviendas para 8 diputados, “lo que supone un coste mucho más reducido que el que supone pagar una noche de hotel cada vez que vienen a Sevilla”.

“El sobrante de las dietas se ha donado a diferentes entidades sociales o a la propia organización”, añaden. Los diputados no adscritos propusieron durante la pandemia una reducción de salario del 60% y, tras la negativa del Parlamento, “estos parlamentarios donaron ese porcentaje de su sueldo al Servicio Andaluz de Salud (SAS)”.

Actualmente, recuerdan, los 11 diputados no adscritos no reciben ningún dinero como grupo, “a pesar de representar al 10% de la Cámara”. En cambio, el grupo de Unidas Podemos sigue percibiendo la misma subvención correspondiente a 17 diputados aunque, tras la expulsión de Teresa Rodríguez y sus fieles, solo son seis.

Por último, sobre los detalles de los contratos de los pisos de alquiler, los diputados no adscritos afirman que la gestión de los mismos la realizó el que era entonces gerente de Adelante Andalucía, que ahora es el gerente de Podemos Andalucía.

Rodríguez, que fue coordinadora general de Podemos en Andalucía, rompió con el partido que todavía dirigía Pablo Iglesias en febrero de 2020 e inició posteriormente una serie de maniobras para intentar no perder el control del grupo parlamentario. Entre ellas, cambió la cuenta en la que el Parlamento ingresaba las subvenciones y subrogó a nombre del grupo parlamentario los contratos de asesores y también los alquileres que han sido objeto de impugnación por parte de la Intervención General, unos contratos que hasta ese momento habían dependido de Podemos.

Sin embargo, los diputados de Izquierda Unida reaccionaron y, de la mano de la dirección de Podemos, pusieron en marcha una operación que acabó con la expulsión del grupo parlamentario de Rodríguez y sus diputados afines, que fueron considerados por el Parlamento “tránsfugas” en aplicación del Pacto Antitransfuguismo. Curiosamente ese pacto había sido ampliado y reformulado semanas antes, con la connivencia de los grandes partidos a nivel nacional, para redefinir el concepto de tránsfugas a la medida, curiosamente, de la situación de Rodríguez y sus fieles.

Rodríguez y sus diputados pasaron al grupo de no adscritos en el Parlamento a partir de noviembre de 2020. Y, unos meses después, IU y Podemos decidieron cambiar el nombre del grupo parlamentario por el de Unidas Podemos por Andalucía para romper con la etapa anterior y mimetizarse con la marca de la confluencia de ambos partidos en el Congreso de los Diputados. Es a Unidas Podemos Andalucía al grupo al que la Mesa del Parlamento le reclama ahora la devolución de los casi 20.000 euros empleados de forma indebida.

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