October 24, 2021

El kamikaze ebrio y drogado de la A-5 en Madrid acepta siete años de prisión y 12 años sin carné por un homicidio doloso

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Pablo C., el conductor kamikaze de la A-5 de 25 años que ebrio y drogado mató en Madrid a un hombre en diciembre de 2019, ha aceptado hoy siete años y un mes de prisión evitando la celebración del juicio que se iba a iniciar hoy en la Audiencia Provincial de Madrid. La Fiscalía, la defensa del acusado y la abogada de la familia del fallecido han acordado que Pablo sea condenado por un delito de homicidio doloso, un delito de conducción bajo los efectos del alcohol y un delito de conducción temeraria con grave desprecio a la vida de los demás.

El conductor dio positivo en cocaína y cannabis y también en alcohol: 1,03 mg por litro de aire aspirado en la primera prueba y 1,03 en el segundo test.

Conforme al acuerdo de conformidad, Pablo C. cumplirá cinco años de cárcel por un delito de homicidio y dos por un delito de conducción con consciente desprecio para la vida de los demás por haber provocado de forma voluntaria la muerte de automovilista cuando conducía su vehículo en sentido contrario.

A los siete años de reclusión se une otra pena. El acusado perderá el carné de conducir durante 12 años y deberá realizar 50 días de trabajo en beneficio de la comunidad cuando salga de prisión.

Asimismo, el condenado ha accedido a pagar más de 400.000 euros en concepto de responsabilidad civil reparando el daño causado a la familia de la víctima lo que ha servido como atenuante para el acuerdo final. Una gran parte de la cantidad ha sido abonada por el seguro del condenado y el resto la ha aportado el propio Pablo de forma particular.

En concreto el condenado y la compañía de seguros han abonado de manera conjunta y solidaria 184.061 euros a la hija del fallecido, 152.749 euros a su pareja, 52.155 a su madre, la misma cantidad que a su padre, 19.817 euros a uno de sus hermanos y 21.394 euros al otro.

La abogada de la familia del fallecido, Barbara Royo, ha asegurado que se ha llegado a ese acuerdo después de que el presunto kamikaze haya reconocido en la sala “que era consciente que iba en sentido contrario, que ponía en riesgo la vida de los demás y que con su acción temeraria podía producir la muerte de algún conductor”.

La letrada, que pedía 15 años de prisión para Pablo por un homicidio doloso, ha asegurado que a la hora de llegar al acuerdo con el abogado del acusado “se ha tenido en cuenta la reparación del daño y el reconocimiento de los hechos”.

Los hechos denunciados por la Fiscalía y reconocidos ahora por el acusado se remontan al 8 diciembre de 2019. En la madrugada de ese día, sobre las 5.45 horas Pablo salió del aparcamiento de la discoteca Jowke, en Alcorcón, a bordo un vehículo de su propiedad y se incorporó a A-5 en el KM 13,600, tras haber ingerido bebidas alcohólicas y consumido cannabis, “que reducían sus condiciones para conducir y su capacidad de reacción, con el consiguiente riesgo para los usuarios de la vía”.

El acusado condujo su coche por la carretera A-5 sentido Badajoz durante 16 kilómetros hasta llegar a la altura del punto kilométrico 29. Fue allí donde cambió el sentido de la marcha y condujo durante 7,6 km “circulando en dirección Madrid por el carril izquierdo de los carriles de salida hacia Badajoz, poniendo en peligro a los demás usuarios de la vía con los que se fue cruzando”.

Según el acuerdo de conformidad, Pablo C.M. era “consciente” de que conducía en sentido contrario y de que a pesar de la “densa” niebla de aquella madrugada, “hizo caso omiso de las advertencias de los al menos diez vehículos con los que se cruzó y que llevaban las luces reglamentarias”. Tampoco hizo caso a la “numerosa” señalización vertical y horizontal que indicaban que iba circulando en sentido contrario.

El acusado no utilizó ninguno de los seis posibles puntos en que pudiera haber abandonado la vía para evitar colisionar con otros vehículos y circuló en sentido contrario, “haciéndolo con pleno desprecio a los posibles resultados lesivos que pudieran derivarse de su acción, asumiendo y aceptando las consecuencias de la misma y por tanto el alto riesgo de atentar contra la vida e integridad física del resto de usuarios de la vía”.

Finalmente, a las 6.13 horas, en el punto kilométrico 22,025 y mientras circulaba por el carril central “sin realizar maniobra evasiva alguna”, colisionó de manera frontal con un turismo conducido por Javier N. P. quien, como consecuencia del impacto, sufrió politraumatismo, que le causó shock hipovolémico, por el que falleció a las 6.14 horas.

Los agentes de la Guardia Civil personados en el lugar del accidente observaron que el acusado presentaba claros síntomas de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas y/o sustancias estupefacientes, por lo que fue requerido para someterse a las pruebas legalmente establecidas.

Es la segunda condena por homicidio doloso que Barbara Royo consigue en menos de 15 días después de que el kamikaze de la M-50 fuera declarado culpable por un tribunal de un delito de homicidio doloso. Según la abogada, estos fallos judiciales son “un aviso a navegantes” sobre el final de la era en la que estos homicidios se castigaban como “imprudentes”.

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