September 21, 2021

El acusado de la muerte de Manuela Chavero se niega a declarar ante el juez

‘Caso Manuela Chavero’ El juez instructor cree que fue homicidio por omisión y no asesinato Hemeroteca Todas las noticias sobre el caso

Eugenio Delgado, autor confeso del fallecimiento y desaparición del cuerpo de Manuela Chavero, la mujer desaparecida en Monesterio (Badajoz) durante más de cuatro años, se ha negado hoy a prestar declaración en el Juzgado nº1 de Zafra, casi un año después de ingresar en prisión provisional tras ser detenido por la Guardia Civil el pasado 17 de septiembre de 2020. Vecino de la víctima, y con 29 años en la actualidad, está imputado por los presuntos delitos de detención ilegal y homicidio, y esta mañana se ha acogido a su derecho de no declarar. Delgado ha sido conducido desde la prisión deBadajoz hasta la sede de los juzgados donde se instruye el caso.

El acto en sí ha durado 30 segundos, ya que tampoco -como le instó el juez- se ha mostrado dispuesto a contestar a las preguntas de su abogado. El acusado ya había declarado al menos en dos ocasiones ante la Guardia Civil, la primera cuando fue detenido y cuando pasó a disposición judicial, y posteriormente también se puede considerar como tal en la reconstrucción de los hechos en su vivienda. “Nos hemos quedado con las ganas de preguntarle por las contradicciones de sus versiones en todo este tiempo”, ha declarado a EL MUNDO la abogada de la familia, Verónica Guerrero, que confirma que la instrucción del caso se ha prolongado hasta marzo y que el juez ha levantado el secreto de las actuaciones, aunque no las reservas del mismo. Guerrero indica que su intención sigue siendo, cuando finalice este proceso de instrucción, pedir la prisión permanente porque considera que hay pruebas suficientes para calificar como asesinato con premeditación, nocturnidad y alevosía lo que produjo la muerte de Manuela Chavero.

Además, advierte que la UCO aún no ha terminado la investigación mientras que la propia acusación ha pedido la presentación de un informe pericial antropológico forense complementario a la autopsia realizada por el Instituto Anatómico Forense de Badajoz y por el Instituto Nacional de Toxicologíay Ciencias Forenses en Madrid en diciembre de 2020 que no habría arrojado, según el juez, “indicios claros y racionales sobre la causa y acción de su muerte”. Este nuevo informe ha sido elaborado por Miguel Botella López, presidente de la Sociedad Española de Antropología Física y catedrático de la Universidad de Granada. Cuando Eugenio trasladó a la UCO a los terrenos donde enterró el cuerpo, tras más de cuatro años, se encontraron restos óseos que han dificultado la concreción de las heridas producidas. En la autopsia sí se hacía constar que el cuerpo presentaba fracturas en tres costillas, la nariz y faltaban dos dientes incisivos, pero no podía determinar la forma en que murió, si bien por una caída, un golpe contra algún mueble, contra el suelo, o por contusiones, pero sin ninguna especificación clara de qué traumatismo le causó la muerte.

El juez establece que el acusado pudo golpear a la víctima, produciéndole fracturas óseas y dentales; que Manuela cayó al suelo sangrando, y que pudo ahogarse sin que Eugenio Delgado hiciera nada por intentar salvar su vida.

Con anterioridad, el pasado mes de julio, familiares y amigos de la víctimas ya habían prestado declaración ante el juez y está previsto que en octubre otros testigos y los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) que participan en el caso también presten su testimonio, con la intención de aportar las mayores pruebas posibles que impliquen al detenido -como están convencidos los agentes y familiares- de que Manuela -con dos hijos en el momento de su desaparición en la madrugada del 4 al 5 de julio de 2016 cuando contaba con 42 años- fue asesinada al intentar evitar una agresión sexual en el domicilio de su vecino, hasta donde había acudido tras haber sido engañada por su vecino, dada la relación de amistad que mantenían desde hacía muchos años al vivir en la misma calle.

Sin embargo, la defensa sostiene que no hubo asesinato y que la muerte se produjo por un accidente -al golpearse la cabeza de forma accidental en el suelo al resbalarse y que su cliente se asustó y decidió enterrar el cuerpo. Una vez comprobada que estaba muerta, Eugenio Delgado trasladó el cuerpo en su coche hasta una finca de su propiedad cercana a la localidad -a unos cuatro kilómetros- y la enterró, no confesando dónde se encontraba el cuerpo hasta que fue detenido, 1.534 días después. El juez instructor -en un auto decretado tras solicitar la defensa del acusado la libertad provisional del detenido, que fue denegada- consideró que aún faltaban pruebas concretas y con las que tenía hasta entonces en su poder calificó provisionalmente los hechos como homicidio por omisión. Ni la Fiscalía ni la acusación particular de la familia está de acuerdo con esta calificación provisional.

Eugenio participó por última vez el pasado 7 de mayo en una nueva reconstrucción de los hechos en el interior de su vivienda acompañado por los agentes de la UCO y posteriormente -tras una hora aproximadamente- regresaron a la finca –La Dehesa– donde la enterró para ocultar su cuerpo.

La diferencia de la calificación de los hechos para la apertura de juicio oral del caso -que aún no tiene fecha- (como homicidio imprudente, asesinato o asesinato con agresión sexual) es fundamental a la hora de establecer las posibles penas de prisión para el acusado.

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