September 21, 2021

La caída de Ábalos deja vía libre a Ximo Puig para liderar el PSOE valenciano sin oposición

Política El aviso de Ábalos desde su feudo… en plena batalla precongresual y con el runrún de la crisis de gobierno

La abrupta salida de José Luis Ábalos del Gobierno y de la dirección del PSOE este verano supuso un giro de guión en la trama de las ya clásicas peleas orgánicas del socialismo valenciano. La retirada del que fuera mano derecha de Pedro Sánchez y principal rival político de Ximo Puig en el PSPV-PSOE permitirá al presidente valenciano tener en noviembre un congreso sin oposición para revalidar su cargo de secretario general en el partido valenciano. Toda una novedad que se explica por el repliegue de la corriente crítica del abalismo con la caída de su principal exponente.

Puig presentó ayer oficialmente su candidatura para repetir como secretario general del PSPV-PSOE otros cuatro años. Fue el único que finalmente lo hizo, a pesar de que en los últimos meses desde el sector abalista se amagaba con una candidatura alternativa que al final no ha acabado de cuajar. La razón no es otra que la posición de debilidad de los integrados en este sector, y que en estos años han recriminado al barón socialista su nula voluntad de integración después de ganar las primarias en 2017 al alcalde de Burjassot, Rafa García, con un magro 57% de los votos.

Ahora bien, por aquel entonces, Puig estaba alineado con Susana Díaz frente a Pedro Sánchez, con lo que aquel voto a García fue más un voto sanchista -síntoma de la división de las bases- que un voto indirecto para Ábalos, según interpretan ahora en el partido los próximos a Puig. Esto vendría a dejar entrever un menor peso del sector crítico que, sin embargo, sigue reivindicando su fuerza y su papel. La cuestión es que con Ábalos fuera de la primera línea política y con Puig habiendo reconducido su relación con Sánchez y totalmente alineado con él, el también presidente de la Generalitat lo tenía todo de cara para afrontar un congreso sin turbulencias.

La entrada además como nueva ministra en el Gobierno de Diana Morant -una apuesta de Puig- vino a ratificar la nueva entente con Sánchez, según se subrayó desde el entorno del presidente. Un tanto que se apuntaba Puig cuando la secretaria general de los socialistas en la provincia de Valencia y afín al ex ministro, Mercedes Caballero, ya venía hablando de que había que empezar a articular el “postximismo”.

Sin embargo, las fuentes consultadas constatan que el ambiente que se respiraba estas semanas en el partido no es ni mucho menos comparable al de congresos anteriores en los que unos y otros se preparaban para la batalla. Esta vez no la habrá, lo cual no significa que no se hayan entablado conversaciones y contactos entre las distintas familias y sensibilidades. Tras desplazarse este miércoles Puig a Madrid para cerrar los últimos flecos de las negociaciones con la dirección federal, fuentes del partido han confirmado que hay un acuerdo con Caballero para que encabece las listas de delegados del PSPV por la provincia de Valencia para el congreso federal, tal y como había pedido (Ximo Puig lo hará por Castellón y Ana Barceló, por Alicante). Es decir, un puesto destacado para tener opciones Caballero de revalidar su cargo en el próximo congreso provincial.

De hecho, el abalismo quiere un “pacto de no agresión” entre los dos bandos, es decir, que si Puig tiene ahora vía libre para presentarse sin oposición, en el congreso provincial de Valencia la tendría Caballero para repetir como secretaria general. “El pacto está cerrado para todas las estructuras porque era para todo o nada”, resumen algunas fuentes, y de ahí que no haya habido candidato alternativo por parte de los críticos. El mensaje que se lanza desde el sector alineado con Ábalos es que ni mucho menos están muertos, si bien en el partido se niega que ese acuerdo para que Caballero no tenga oposición sea tal.

Minutos después de cerrarse el plazo para la presentación de candidaturas, Puig ha comparecido públicamente y, a preguntas de los periodistas, ha prometido integración. “Desde 2012 no he hecho otra cosa que unir e integrar al partido. Contaré con todos los compañeros y compañeras”, ha subrayado.

En cualquier caso, Puig amarrará otros cuatro años la dirección del PSPV en un buen momento político para él, con apenas contestación interna a su liderazgo y mucho menos a su gestión gubernamental, tras lograr en 2019 la victoria de las elecciones autonómicas por primera vez desde 1991 para el socialismo valenciano. Aunque, eso sí, con un PP rearmándose y volcado en la Comunidad Valenciana para recuperar en 2023 -si no hay adelanto electoral- el que fuera uno de sus grandes feudos.

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