September 20, 2021

“Fascista, colono”, los insultos a un profesor en el Claustro de la Universidad de Barcelona

Los insultos y las amenazas con los que organizaciones independentistas como Arran, rama juvenil de la CUP, desde hace años coaccionan a alumnos y profesores en las universidades catalanas han saltado al Claustro de la Universidad de Barcelona (UB). “¡Fascista, colono!”, son los escupitajos verbales que recibió el pasado 20 de julio por parte de un compañero Ricardo García Manrique en el Claustro de la UB. El primero con Joan Guàrdia como rector, después de que se impusiera en diciembre en las elecciones con una candidatura apadrinada por la entidad separatista ANC.

El motivo del ataque recibido en el transcurso del Claustro, con la presencia de 180 académicos, es -según ha explicado García en su cuenta de Facebook- que en su día se opuso sin éxito a que se debatiera un manifiesto de apoyo a los líderes independentistas procesados por el golpe al orden constitucional de octubre de 2017. “Para ello invoqué al deber de neutralidad ideológica de las universidades”, señala el profesor, quien una vez aprobado y debatido el manifiesto decidió impugnarlo con otros profesores ante los tribunales, que les acabaron dando la razón. El juzgado de lo Contencioso-Administrativo 3 de Barcelona condenó a finales de 2020 a la UB por vulnerar los derechos fundamentales a la libertad ideológica y a la libertad de expresión de sus profesores y alumnos.

Algo que algunos profesores separatistas parecen no haber olvidado. Entre ellos un un miembro del departamento de Historia del Arte que, según señala García Manrique, le llamó “fascista y colono” ante el aval por pasividad del nuevo rector de la UB. “Llamar a alguien colono en Cataluña supone simple y llanamente tratar de excluirlo de la comunidad, aludiendo a sus orígenes. Sino lo es, se parece mucho a un insulto xenófobo y racista”, señala García Márquez, quien lamenta que el Rector Guàrdia, que presidía su primer claustro, no lo amparase ante su protesta y pidiera la retirada de los insultos. Sino todo lo contrario, se limitó a recordar que en el Claustro impera la libertad de expresión siempre y cuando se respeten las reglas de cortesía académica.

Como sorprendió negativamente a García Manrique que “ninguno de los 180 asistentes” pidiera la palabra para exigir, al menos, una cierta corrección y que no se insultara en el Claustro a un compañero. “Más que las propias invectivas energuménicas, esto fue lo que más me dolió”, admite.

Su testimonio ha despertado, en cambio, reacciones de apoyo y solidaridad de entidades constitucionalistas como Societat Civil Catalana y S’ha Acabat, así como de otros profesores universitarios, como Isabel Fernández Alonso, profesora titular de comunicación en la UAB, y Chantal Moll, profesora de derecho civil en la UB, quien ha denunciado el incumplimiento del “código ético” de la Universidad en el Claustro

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