August 4, 2021

Ciudadanos da portazo a la fusión con el PP, se reivindica “liberal” y marca distancias con “el partido conservador”

Han sido meses de larga terapia. Meses de discusiones y reflexiones sobre la grave crisis de identidad que atraviesa el partido. Y ha llegado la hora de la verdad, la de mirarse delante del espejo y verbalizar qué quiere ser Ciudadanos de mayor. De la respuesta pende la supervivencia de la formación naranja y su capacidad de resistencia frente a la ofensiva por absorción que ha desatado de manera hostil el PP.

Esa respuesta ha comenzado a darse en la primera jornada de la convención política que celebra este fin de semana el partido naranja en Madrid. Y ha sido meridiana en su hoja de ruta: portazo a una fusión con el PP, reivindicación ideológica y de futuro como “el único partido liberal de España” y ostentación de sus diferencias con los de Pablo Casado por ser el PP un partido “conservador”. Si en Europa existen esos espacios separados, subrayan, en España también.

Inés Arrimadas quiere pasar página a los batacazos de Cataluña y la Comunidad de Madrid y a la nefasta operación de la moción de censura de la Región de Murcia saltando en el trampolín de esta convención política para reilusionar a los votantes. A pesar del varapalo que supone la sonada la ausencia de Albert Rivera, que ha rechazado la invitación.

Es en este trampolín en el que se pretende «impulsar» Ciudadanos para iniciar una nueva etapa con la obsesión de reivindicar un «espacio propio» y dar argumentos de peso a los votantes y ex votantes de que son un partido que se diferencia del PP por ser «liberal».

Ése es el objetivo de la cita, justificar que existe un hueco con personalidad propia y con proyecto político entre la socialdemocracia del PSOE y -como han subrayado una y otra vez- «los conservadores» del PP.

Ese «espacio propio» no quiere definirse por la geografía -«el centro»- sino por la ideología. Por ello, ahora más que nunca, el énfasis de Cs está en abanderar un proyecto nítidamente «liberal», que sea reconocible como tal y que ofrezca «seguridad» al votante frente al vaivén de los últimos tiempos.

En definitiva, hacer del «liberalismo» la gran seña identificadora de Ciudadanos para resistir las arremetidas del PP en su opa hostil para llevarse cargos y votantes. El lema de la convención ya condensa esa idea: «Liberales». Además, se enfatiza ese reconocimiento con la presencia de los principales partidos liberales europeos, con quienes comparte grupo parlamentario en Bruselas. “Están en la convención de Ciudadanos y no en la de otros partidos”, ha sentenciado Arrimadas.

“No tiene nada de malo ser conservador pero no tiene nada de liberal ser conservador”, ha incidido la líder de Ciudadanos durante una mesa de debate sobre Europa junto a otros miembros de partidos liberales europeos y su compañero Luis Garicano.

Arrimadas ha defendido que pese a la dificultad, la relevancia del papel que como partido liberal tiene Ciudadanos es su obligación de combatir los populismos y los extremismos de izquierdas y de derechas y, al mismo tiempo, ofrecer una “alternativa al bipartidismo”. Esa alternativa, ha continuado Arrimadas, tiene que ser reformista y regeneradora a golpe de “soluciones realistas y no populistas”.

En este sentido, ha presumido que Cs sí es un partido “limpio” de corrupción y que da la lucha contra los populistas que quieren “socavar” las instituciones.

La convención ha ofrecido poca autocrítica por el momento, sólo algunas generalidades. De lo poco concreto ha sido que el partido naranja ha reconocido que ha tenido muchas dificultades para hacer valer su gestión como socio minoritario en gobiernos y para saber explicarla y hacerla identificable por los ciudadanos. Es decir, que el PP se está llevando esas medallas y no han sabido impedirlo. Frente a eso, el partido ya se ha conjurado para darle la vuelta comunicativamente sin dejar de ser “leales” a los pactos, según afirman.

Para arrancar la primera jornada ha tomado la palabra Edmundo Bal, que no ha rehuido la crisis interna que atraviesa el partido. El vicesecretario general ha reconocido “errores” de los naranjas y “aciertos” en otras formaciones. “Hay que aprovecharse de los aciertos de los demás y hay que corregir nuestros errores”, ha subrayado, incidiendo en que no le “cuesta trabajo” hacer ese reconocimiento propio y ajeno. .

Con la amenaza sobre Cs por parte del PP, que es algo que sobrevuela la convención, Bal ha reivindicado la supervivencia de Ciudadanos porque “si no existiera” España sería “un país entregado al bipartidismo o el populismo”. De ahí que haya defendido que la formación continúa aportando un valor importante frente a los ataques que “menosprecian” o “vilipendian” a la formación. El vicesecretario general ha reafirmado su compromiso con el partido declarándose “feliz” por estar en él y proclamando que sólo hay un partido en el que puede militar. “Aquí me veréis siempre, en Ciudadanos, el partido de mis principios y mis valores”.

Bal ha señalado que la diferenciación de su partido con los “demás” es que son un partido que quiere “debatir de políticas” y no de “propaganda” o de “eslóganes vacíos”. En este discurso, además de subir la moral de sus compañeros, el número dos de Cs ha querido dirigirse a los votantes que pueden verse tentados en irse al PP. “Que nadie os diga yo voto a los de siempre con una pinza en la nariz, pues hombre vota a Ciudadanos que no hay que ponerse una pinza en la nariz”, ha dicho.

“Ellos votan a los de siempre con desagrado porque saben que unos se han arrojado en brazos del separatismo. Otros llevan 40 años haciéndoles concesiones a quienes quieren romper en nuestro país. Y todos han incurrido en casos de corrupción y nosotros no, nunca, por eso estamos en el partido correcto”. Frente a todo ello, ha alabado a Ciudadanos por ser “el único partido liberal” de España y por apostar por la libertad y el progreso como principales virtudes

Edmundo Bal, durante su intervención.ÁNGEL NAVARRETE

La operación de absorción puesta en marcha por el PP ha provocado que en los últimos tiempos se pregunte a los dirigentes por una posible fusión. Este sábado, el inicio de la convención, la cúpula naranja ha rechazado de plano esa posibilidad, ha negado que exista ese debate internamente y ha reivindicado su continuidad como un proyecto autónomo e independiente. “No va a haber fusión con el PP”, ha recalcado Bal, “vamos a mantener con autonomía este proyecto liberal”.

“No conozco a ninguno”, ha respondido la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, que pedía que le presentaran a alguien dentro del partido que apostara por una fusión con el PP. “No es mi caso”, ha insistido ella.

De igual modo, el vicepresidenta de Castilla y León, Francisco Igea, uno de los referentes del sector crítico, ha cerrado filas. “Tenemos que salir con un proyecto independiente y reafirmado”, ha dicho en declaraciones a la prensa. En su opinión, el partido es centro no por pactar con uno o con otro “sino por lo que pactamos”, indicando que es ahí donde debe estar el foco dado que son un partido con principios liberales y que la batalla política hoy está “entre el liberalismo y el iliberalismo”, en el que encuadra a Podemos y el separatismo..

De la cita que se celebra en Madrid en el Palacio de los Duques de Pastrana con 300 personas, no saldrá un proyecto cerrado, sino el esbozo de una hoja de ruta. Las fuentes consultadas insisten en que éste es el principio y no el final, y que lo que se sientan son las bases con las que trabajar para convertirlas después en banderas políticas, discurso y propuestas identificables.

En esa diferenciación de futuro con el PP se apela a las políticas sociales y los derechos individuales como la eutanasia, el matrimonio igualitario, los diferentes modelos de familia, la ley trans o la gestación subrogada; como gran novedad aparecen las políticas verdes y como grandes clásicos se quiere recuperar la regeneración institucional y política que abanderó Rivera y que tanto daño hizo al PP por los casos de corrupción.

La convención no acarrea cambios en la dirección de Cs -que tras los introducidos por Arrimadas después de las elecciones de Madrid se mantiene igual- y tampoco, por ahora, del nombre de la marca. Aunque son aspectos que flotan en el debate interno y que así seguirán.

En su terapia, Cs ha escuchando a sus propios afiliados, que han enviado más de 2.000 propuestas. Con eso y los expertos, se quiere dar forma desde mañana mismo al nuevo Cs, que acaba de cumplir 15 años y que quiere pelear contra el fatalismo de los tiempos por cumplir otros muchos más.

Para conseguirlo Ciudadanos mira el ejemplo del partido liberal alemán, el FDP, que participó en gobiernos desde 1969 a 1998 y que en 2013 desapareció del Bundestag por no superar el 5% del voto, perdiendo 93 escaños. Cuatro años después de aquel desplome, en 2017, resurgieron con 80 parlamentarios y ahora acarician el 12% del voto.

Alexander Lambsdorff, miembro destacado del FDP, ha contado esa experiencia en la convención y cómo aun desapareciendo del Parlamento fue determinante para recuperarse que siguieron existiendo y con importante presencia en los parlamentos regionales y los ayuntamientos. Un poder que también tiene Ciudadanos pese a los fiascos que ha sufrido tras salir de los gobiernos madrileño y murciano.

Es desde esos otros focos institucionales, donde Lambsdorff ha dibujado la capacidad para sobreponerse a las dificultades actuales y volver a hacer de Ciudadanos un partido con peso en el Congreso. “Tenemos que aprender de ellos”, ha dicho Arrimadas, quien ha explicado que los problemas actuales son habituales en los partidos liberales.

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