August 1, 2021

Ciudadanos ningunea a sus fundadores en el 15º aniversario del partido

Ex líder Albert Rivera no acudirá a la convención de Ciudadanos que busca reflotar el partido Tribuna Ciutadans, tres lustros de liberalismo en Cataluña

La famosa foto del 7 de junio de 2005 en el restaurante El Taxidermista de Barcelona adquiere cada vez un tono más sepia. Las notables ausencias de los impulsores de Ciudadanos en el decimoquinto aniversario de la fundación del partido ensanchan la distancia que ya existía entre aquellos padres intelectuales y la actual dirección de la fuerza liberal.

Cs rememorará este sábado en Barcelona la efeméride de su constitución, en julio de 2006, pero no contará con la asistencia de la mayoría de los protagonistas de la reunión inmortalizada un año antes, cuando un grupo de intelectuales opuestos al nacionalismo catalán formaron la plataforma Ciutadans de Catalunya y gestaron el manifiesto titulado Por la creación de un nuevo partido político en Cataluña.

Félix Ovejero, Arcadi Espada o Xavier Pericay formaron parte de aquel retrato icónico del embrión de Cs, pero no lo harán, en cambio, del acto de este fin de semana. Alegan no haber sido invitados a participar en la celebración que tendrá lugar en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba).

Francesc de Carreras es uno de los pocos firmantes del manifiesto fundacional que sí recibió la invitación, aunque tampoco estará presente en un acto que contará con una mesa redonda integrada por el vicesecretario general y portavoz, Edmundo Bal; la secretaria general, Marina Bravo; el líder en Cataluña, Carlos Carrizosa, y el eurodiputado Jordi Cañas, y que será clausurado con el discurso de la presidenta, Inés Arrimadas.

Otra de las viejas caras del partido, el eurodiputado Javier Nart, que abandonó la militancia hace dos años, ha mostrado su extrañeza por la ausencia de los principales impulsores. Fuentes de la formación naranja explican que el acto pretende ser un recuerdo de los orígenes, pero que no se detendrá en la nostalgia y mirará hacia el futuro.

No menos significativa será la ausencia de Albert Rivera, líder incontestable del partido, primero en Cataluña y luego en la posterior expansión nacional, hasta su abandono de la política tras la debacle en las elecciones generales de noviembre de 2019, cuando Ciudadanos perdió más de dos millones y medio de votos y pasó de ser la tercera fuerza en el Congreso a la sexta, por detrás de Vox, Unidas Podemos y Esquerra Republicana. El ex presidente liberal tampoco acudirá a la convención que la formación celebrará en Madrid los días 17 y 18 de julio para dar un golpe de timón a su rumbo. Podría darse el caso, en cambio, de que Rivera sí asista a la convención nacional del PP del próximo mes de octubre, un extremo que la dirección popular no ha negado y que toma fuerza a raíz de la estrecha colaboración profesional del ex líder naranja con los conservadores desde su despacho de abogados.

El decimoquinto aniversario del partido llega en el momento más delicado de su historia. Los malos resultados en las elecciones catalanas del pasado 14 de febrero, cuando retrocedió 30 escaños y pasó de ser la primera fuerza en el Parlament a la penúltima, con únicamente seis diputados, y la debacle en las autonómicas de la Comunidad de Madrid celebradas el 4 de mayo, en las que perdió sus 26 actas y se quedó sin representación en la Asamblea regional, se han unido a la pérdida de músculo en el Congreso para poder ejercer de partido bisagra. Los actuales 10 parlamentarios -en los comicios de abril de 2019 había conseguido 57 escaños- se han mostrado insuficientes como alternativa a los sucesivos pactos que el Gobierno del PSOE y Unidas Podemos ha alcanzado durante la presente legislatura con los grupos que propiciaron la investidura de Pedro Sánchez en enero de 2020.

La dirección de Ciudadanos es consciente de que, en adelante, la batalla a librar no debe estar enfocada en lograr ser un partido de gobierno, sino en poder ejercer de fuerza equilibradora. Algunos de sus dirigentes creen que los pactos de Sánchez con Esquerra y las posibles cesiones que de ellos se deriven pueden pasarle factura en la segunda mitad del mandato. También consideran que el nuevo giro de Pablo Casado para competir con Vox abre un nicho de votos por el costado del centroderecha. Cs quiere volver a aspirar a ser un catch all party, aunque, esta vez, con la modestia a la que obligan los últimos tropiezos en las urnas.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más

Leave a Reply

%d bloggers like this: