August 2, 2021

PSOE y Unidas Podemos no desfilan en coalición en la vuelta del Orgullo a las calles

Política El Gobierno llega en tensión al Orgullo tras la ‘Ley Trans’ Nueva norma Las claves de la nueva Ley Trans: cambio de sexo sin exigencias de informes médicos ni hormonación

Un Orgullo para los activistas, pero con importante trasfondo político. La bandera arcoíris ha vuelto este sábado a las calles de Madrid en una marcha cívica, festiva y reivindicativa en la que miles y miles de personas mostraron su satisfacción por la aprobación esta misma semana de la ley trans.

Una manifestación capitalizada, desde el punto de vista político, por Unidas Podemos tras su triunfo sobre el PSOE dentro del Ejecutivo de coalición en lo referente a esta legislación. Los socialistas se toparon con una sentada de activistas por los derechos trans que impidió el paso de su pancarta. Durante cerca de 45 minutos, decenas de manifestantes lanzaron proclamas como «vergüenza», «en el PSOE hay transfobia» o «Con Carmen Calvo no estamos a salvo». Los activistas recriminaban la postura adoptada por los socialistas frente a la ley trans en los últimos meses.

El reciente acuerdo alcanzado sobre el anteproyecto de la norma y el lema del Orgullo de este año, que ponía el foco en los derechos trans, marcaron un acto en el que los morados se estrenaban como responsables del Ministerio de Igualdad y cuyos avances -la ley del sólo sí es sí, además, llegará de manera inminente al Consejo de Ministros– fueron reivindicados y celebrados por las ministras del partido, presentes las tres en la manifestación: Irene Montero, Ione Belarra y Yolanda Díaz. «Estamos donde debemos estar: en el lado correcto de la historia», recalcó Montero minutos antes de arrancar la marcha. La ministra de Igualdad fue vitoreada -«¡Irene, Irene!», coreó parte del público que contemplaba la manifestación desde el paseo del Prado- y el paso de los representantes morados fue el más celebrado de entre los partidos políticos, situados en la cola del desfile, entre aplausos y gritos de «¡Sí se puede!».

Pese al complejo acuerdo alcanzado, y con ambos partidos acudiendo por separado, no se dio una imagen de unificación -PSOE y Unidas Podemos, no obstante, desfilaban uno detrás del otro- como en otras manifestaciones, como la del reciente 1 de mayo, en la que se pudo ver a seis ministros del Gobierno, representando a ambos partidos, juntos en la concentración.

Una sentada corta el paso a la representación del PSOE en la Manifestación del Orgullo LGTBI 2021

El protagonismo político se lo llevó Unidas Podemos, pero buena parte de las miradas estaban puestas en el socio mayoritario de Gobierno, que terminó sufriendo una sentada que bloqueó el paso a la altura de Cibeles. El PSOE acudía a la marcha después de haber dado su brazo a torcer a última hora y permitir la aprobación de la ley trans en los días previos a un Orgullo que definieron ayer como «significativo» por el contexto en el que se ha celebrado. Decenas de asociaciones exigieron semanas atrás el veto a los socialistas por el bloqueo causado durante meses al texto legislativo. El partido estuvo representado en el desfile por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y por la portavoz parlamentaria del PSOE, Adriana Lastra, entre otros. Marlaska, al inicio de la celebración, declaró que el Gobierno defenderá la ley trans hasta donde sea necesario para que los partidos que conforman la oposición -especialmente el Partido Popular– «no tengan ninguna posibilidad real» de tumbar el texto legislativo a través de los tribunales. En este sentido, el ministro del Interior agradeció a la vicepresidenta primera del Ejecutivo, Carmen Calvo, su trabajo durante los últimos meses para blindar jurídicamente la ley, algo que desde parte del feminismo y desde Unidas Podemos fue entendido como un bloqueo al texto.

A la manifestación del Orgullo de esta edición volvió Ciudadanos después de ser expulsado por los propios participantes en 2019, quienes recriminaban al partido naranja haber establecido pactos institucionales con Vox. Ayer, la delegación de Ciudadanos, capitaneada por Edmundo Bal y Begoña Villacís, volvió a sufrir abucheos conforme avanzaba la manifestación, aunque con menor intensidad que hace dos años. La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que no acudió a la manifestación por motivos personales, pidió ayer dejar a un lado las «disputas» dentro del Ejecutivo y ceder todo el protagonismo al colectivo LGTBI en una jornada en la que había mucho que celebrar, pero también reivindicar. En este sentido, el lema que portaban los naranjas en su pancarta fue Libertad y derechos.

El Orgullo 2021 será recordado, ante la falta de espectáculos y carrozas a causa de la pandemia, como uno de los «más reivindicativos» desde el punto de vista político. Algo que pudo divisarse en el lugar donde culminó la marcha, la plaza de Colón -zona habitual para el cierre de la manifestación-, donde la organización este año quiso poner en relieve la necesidad de «ocupar» el espacio de la «ultraderecha», en referencia a que la céntrica plaza es el lugar donde PP, Ciudadanos y Vox se reunieron hace escasas semanas como muestra del rechazo a los indultos a los líderes del procés. Así, entre las principales consignas de la manifestación se invitaba a no dar «ni un paso atrás» ante los «discursos del odio».

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