June 23, 2021

El lehendakari aparca las “tensiones” con Sánchez y relega a la “enrocada” EH Bildu en la oposición

El lehendakari Iñigo Urkullu cerrará el primer curso parlamentario de su tercera legislatura con una nueva ley antipandemia que él había impulsado y que respaldarán casi dos de cada tres parlamentarios vascos tras el visto bueno de Elkarrekin Podemos. Un acuerdo de calado logrado la misma semana en la que se han diluido las “tensiones” con el Gobierno de Pedro Sánchez que amenazaban la imagen de unidad del Ejecutivo vasco conformado por nacionalistas y socialistas. Un gabinete reforzado por la presencia de Idoia Mendia como vicelehendakari que ya capitaliza personalmente su decisión de hacer tándem con Urkullu según ha constatado la última entrega del Sociómetro vasco.

El lehendakari ha aparcado cualquier reproche ventajista contra el Gobierno de Pedro Sánchez tras las reconocidas “tensiones” que se sustanciaron en su decisión de no cumplir con las directrices aprobadas por el consejo interterritorial de Salud. Un Urkullu insumiso que, como ha señalado con ironía Carlos Iturgaiz,“se le puso cara de Ayuso” al encabezar junto a la presidenta de Madrid la negativa de las comunidades autónomas a aplicar medidas sin consenso y semanas después de quedar derogado el estado de alarma.

Urkullu ha relativizado la clara victoria política obtenida por las comunidades que se rebelaron frente a la ministra Carolina Darias para destacar la capacidad del Ejecutivo de Sánchez para “reconducir” el error reconvirtiendo las normas iniciales en vagas recomendaciones. Una rectificación liderada desde La Moncloa que también evitó cualquier chispa de enfrentamiento dentro del Ejecutivo vasco. De hecho, en plena controversia inicial, fue el consejero socialista de Turismo Javier Hurtado quien con más claridad se posicionó en las tesis de Urkullu frente al fugaz ‘ordeno y mando’ de Darias.

La último pulso entre Urkullu y el Gobierno de Sánchez le ha permitido al presidente del PP Carlos Iturgaiz vincular las “deslealtades” del presidente del Gobierno con las intenciones del PNV y el lehendakari de reactivar con el ‘nuevo estatus’. “Mi impresión es que a la deslealtad de Sánchez quiere sumar la propia, su vieja deslealtad con los vascos, con la convivencia entre vascos, con el pluralismo y las libertades en el País Vasco”, ha afirmado Iturgaiz que, como el resto de los parlamentarios, está a la espera de que los nacionalistas vascos reactiven la ponencia de reforma del Estatuto que quedó guardada con llave al iniciarse el ciclo electoral de 2019 y 2020.

También, y con un objetivo diametralmente opuesto, EH Bildu ha descongelado el ‘nuevo estatus’ con proposiciones no de ley y preguntas que anticipan los debates que se reactivarán en otoño si se cumple el calendario anunciado por Andoni Ortuzar. EH Bildu se sabe relegada en la búsqueda de acuerdos sobre el texto articulado que puede convertirse en proposición de ley durante 2022 y el lehendakari ratifica su desconfianza al denunciar siempre que tiene ocasión que el grupo de Maddalen Iriarte se encuentra “enrocada” en la oposición junto a PP+C’s y Vox.

Quien, según Urkullu, ya no forma parte de ese bloque opositor es Elkarrekin Podemos al que el PNV parece dispuesto a dar oxígeno político frente a la presión electoral de EH Bildu. Tras firmar el acuerdo para apoyar la ley antipandemia, Miren Gorrotxategi ya apunta a compromisos concretos en la nueva ley de Salud y, siguiendo las pautas propias de los partidos del gobierno, ha aprovechado una pregunta en el pleno de control para advertir como una de las “prioridades” en esta materia un “plan urgente para reforzar la atención en salud mental”.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más

Leave a Reply

%d bloggers like this: