June 24, 2021

Pedro Sánchez reabre la embajada en Trípoli para apoyar la reconstrucción política y económica

Diplomacia El Gobierno envía señales a Marruecos para saldar la crisis diplomática con la salida del líder del Polisario

Con la crisis marroquí como telón de fondo, Pedro Sánchez ha viajado hoy a Trípoli en una visita de apoyo al proceso de paz libio, de gesto para su estabilización, y que busca también abrir oportunidades comerciales a las empresas españolas, en un país devastado por una década de guerra civil.

La señal de que España quiere participar en la reconstrucción de Libia es que reabre hoy la embajada, después de siete años ausente. Lo hace además, prestando servicios consulares, que incluyen visados, algo que por ahora sólo ha hecho Italia, de los países de la zona Shengen, para favorecer el intercambio económico.

Aunque todavía es muy pronto para aventurar si este país del Mediterráneo central podrá celebrar elecciones en diciembre -que es el mandato del actual Gobierno de transición- – el Ejecutivo español ve en el alto el fuego de agosto de 2020 y la elección del nuevo presidente libio, Mohamed Menfi, y su primer ministro, Abdulhamid Debaiba, la oportunidad de consolidar la paz.

Moncloa entiende que es el “momento de estar en Libia, el momento de volver”, pese a las dudas que aún genera el futuro del país. El primer ministro italiano, Mario Draghi, y el griego, Kyriakos Mitsotakis, ya han visitado Trípoli y Debaiba ha estado esta semana de gira en París y Roma.

La estabilización de Libia, destacan fuentes del Gobierno, puede tener un impacto positivo en toda la región y ayudar a la recuperación del Sahel. Una zona geográfica que atraviesa de parte a parte toda África, que España considera su frontera avanzada, y que es fundamental para el control de la inmigración y del yihadismo.

Pero además el Gobierno ve en Libia un nuevo mercado para las empresas españolas. “Es un país roto, está todo por hacer”, señalan en Moncloa. España tiene en Libia la fuerza que representa Repsol. La petrolera española no ha abandonado el país en estos 10 años de guerra civil, que se inició con la llamada Primavera Árabe y el derrocamiento de Muamar el Gadafi. Repsol ya ha recuperado ahora la producción de 3.000 barriles diarios, las cifras previas al conflicto.

Su consejero delegado Josu Jon Imaz viaja en la comitiva del presidente junto a otros empresarios de Indra, Navantia, HM Hospitales, Aertec, Triarena, Idom y Instituto Imo, en un viaje con fuertes medidas de seguridad. La delegación ha despegado de Torrejón de Ardoz en el avión del Ejército del Aire que habitualmente traslada a personalidades pero en Malta ha cambiado a un aparato militar, un C295, para poder realizar un aterrizaje técnico, mucho más blindado.

Sánchez ha aterrizado en Libia, donde ha sido recibida por la ministra de Exteriores, Mejla Mangoush, y el embajador de España, Javier García-Larreche. A continuación ha sido recibido por el primera ministro con quien presidió después una reunión de cooperación empresarial.

En una comparecencia conjunta el presidente del Gobierno ha asegurado que Libia atraviesa un “momento histórico y España está aquí como lo ha estado siempre”. Debaiba ha animado a Repsol a ampliar su negocio y a otras empresas españolas a participar en la reconstrucción del país. “Libia espera tener relaciones estratégicas con países amigos, esperando que la relación con España sea un ejemplo”, asegurado. También ha pedido a España ayuda pata atender a los enfermos de cáncer.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más

Leave a Reply

%d bloggers like this: