June 24, 2021

Laya desoye las críticas de Rabat y busca el deshielo: “Queremos resolver las diferencias con Marruecos”

España continúa haciendo gestos para reconducir las relaciones con Marruecos, a pesar de que este país ha anunciado que las romperá si el líder del Frente Polisario, Brahim Ghali –cuya acogida en un hospital de Logroño, ha desatado la ira del reino alauí- regresa a Argelia sin ser procesado por la Justicia española, por las dos causas abiertas contra él por supuestos delitos de genocidio, violaciones y tortura.

De nuevo, la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, ha tratado de lanzar hoy un mensaje conciliador, en la rueda de prensa junto a su homólogo húngaro, Péter Szijjártó, pese al bloqueo de las comunicaciones con Marruecos y a que el propio responsable de Exteriores de Rabat, Nasser Bourita, ha hecho público que no mantiene contactos con ella desde hace semanas.

Laya no ha querido responder a estas revelaciones porque, ha dicho, “las relaciones con países terceros no las mantengo a través de la prensa”. “Voy a mantener la discreción sobre todos mis interlocutores, incluidos los marroquíes, como se debe hacer en diplomacia”. Un recado a las manifestaciones de Bourita pero una manera también de rebajar la tensión del gravísimo conflicto diplomático abierto con Marruecos, por la atención a Ghali, en un contexto en que los lazos con Rabat estaban muy deteriorados por la negativa española a apoyar su plan anexionista del Sáhara Occidental, que en diciembre de 2020 si encontró el aval de Donald Trump.

“No voy a entrar a discutir sobre mis contactos con otros países”, ha insistido, “forma parte de la diplomacia discreta y tiene que ser así si queremos que sea efectiva”. “Es importante la discreción si lo que queremos es resolver nuestras diferencias y, ciertamente, España quiere defender sus diferencias con Marruecos”.

Por la cuestión del Sáhara, Rabat comenzó presionando a España con la suspensión de la Reunión de Alto Nivel, y ahora lo hace con Ghali, después de permitir la semana pasada la llegada de miles de marroquíes a las costas de Ceuta, muchos de ellos jóvenes y niños, como represalia por acoger al líder del Polisario.

La respuesta del Gobierno, que llegó a desplegar al Ejército, y de la UE hicieron que Marruecos volviera a controlar sus fronteras pero la crisis diplomática sigue ahí, centrada ahora en la falta de comunicación y la salida de Ghali de España.

Laya ha insistido que “saldrá de España cuando esté fuera de peligro, cuando haya acabado la razón por la que él está en nuestro país, que es tratar una situación médica crítica”. La ministra ha esquivado las amenazas de Marruecos sobre que no puede abandonar Logroño “como entró”, en referencia a que la Audiencia Nacional lo tiene que procesar. De hecho Rabat ha llegado a apelar a su confianza “en la independencia” en la Justicia española.

El 1 de junio Ghali está citado para declarar en las dos causas abiertas y desde el Frente Polisario se ha asegurado que acudirá. La responsable de Exteriores ya había dicho que esperaba que comparezca. Hoy lo ha repetido aunque de manera más genérica. No es algo que el Gobierno deba valorar, ha señalado, pero “evidentemente siempre daremos la bienvenida al cumplimiento de las obligaciones con la Justicia”.

Marruecos hasta ahora lo que ha pedido de manera explícita es que pase a disposición del tribunal, algo que no está en manos del Ejecutivo, como único modo de resolver la crisis. El juez que instruye las dos querellas contra él ni siquiera ha adoptado medidas cautelares y no parece probable que lo haga tras su comparecencia. Falta por ver, cuál es la reacción de Rabat si esto se confirma y nada impide a Ghali volver a Argelia. Este el gran punto caliente de esta crisis.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más

Leave a Reply

%d bloggers like this: